10 sept. 2009

Fauna de esteriotipos: los listos



En nuestra sociedad actual cada vez hay menos curas, pero paece que ésto se compensa con la proliferación de los listos, gente que también se dedica a pontificar y hablar desde el el púlpito que les da su listeza.

Los listos son esas personas que saben de todo y siempre creen que los demás no valoramos su listeza. O te dejas iluminar por ellos o estás contra ellos.

No hay que confundir a los listos con los sabios. La principal diferencia de un sabio y un listo es la humildad. El sabio no se cree superior a los demás, mientras que los listos sí se lo creen porque han estudiado mucho o leído mucho y los demás debemos escuharles con la boca abierta.

Una conversación con un listo es algo insoportable, porque cuando hablas con ellos no escuchan, ellos ya saben mucho del tema ¿qué le vas a contar tú?. NAda más que pretenden ilustrarte porque ni por asomo piensan que tú puedas aportar algo.

Hay gente que leen el periódico todos los días, uno o varios, o estudian carreras, una o varias, y ya con eso se convierten en listos. Si hablas de un tema de actualidad con un listo, él o ella ya lo sabe todo porque lo ha leído. A algunos listos extremos habría que prohibirles estudiar carreras o leer libros o periódicos, porque se vuelven absoluta y totalmente gilipoyas.

En todas las profesiones hay listos, pero donde los hay a patás es entre los periodistas y los políticos. Los políticos son super-listos. Tienen respuestas para todas las preguntas, y si no tienen ni puta idea, peor, porque se hacen los listos. Los debates entre políticos, todos super-listos, son un auténtico coñazo. El trasfondo de la discusión política suele ser así:
- Yo soy más listo que tú y tú eres tonto e idiota
- Mentira, yo sí que soy listo, tú además eres un corrupto
- Pues tú más. Por favor, votadme a mi que soy super-listo y lo arreglaré todo
- No por favor, votarme a mi que soy entodavía más listo y yo sí que gobernaré bien.
Y la gente se lo cree todo, porque hablan muy bien. Y detrás de estos debates de altísima altura intelectual, los periodistas recogiendo todas las tonterías que dicen los listos, que a su vez leen en los periódicos y escuchan en la radio otros listos, y al final todos los listos se retroalimentan.
Y también la Universidad está llena de listos. Una pena, porque debería ser un herbidero de sabios, y no lo es. Algunos sabios se cuelan, pero si son honestos, honrados y humildes, salen escopetados hacia otros entornos menos hostiles. Los profesores son listos preocupados por demostrar su listeza publicando tesis y artículos para medrar y ganar más y tener más prestigio entre otros listos, y los más listos salen también en los medios de comunicación, importándoles un pimiento si lo que enseñan a los alumnos sirve para algo. Los profesores no enseñan a pensar, sueltan su royo como un loro, obligan a memorizarlos, y poco más, a fin de mes a cobran su sueldo fijo para pagar la hipoteca y tan contentos.

Y esto que os cuento es todo verdad como la vida misma. Y le doy las gracias a Dios porque me hizo también bastante listo, y ello me permite escribir estas cosas tan ciertas y verdaderas. Y no admito comentarios criíticos porque yo he leído mucho de esto y sé una jartá.

He dicho.

1 comentario:

Anónimo dijo...

...y que me dices de los listillos que van mamoneando detrás de los listos?
jjgg