6 jun. 2008

La vida flondia


Nuria se quejaba esta mañana de que tiene las carnes flondias. Una palabra que no viene en el diccionario pero que existe.
Las carnes flondias son las carnes blandengues. Cuando las aprietas con la mano, se meten entre los dedos.
Lo contrario son las carnes prietas. Para tener las carnes prietas, hay que ir al gimnsio bastantes horas a la semana, vivir mirándose al espejo y/o comer como Ghandi. Si te comparas con l@s modelos de los anuncios de la tele, es un sin vivir. Pero es que además, yo creo que es antinatural. Los cuerpos de carnes prietas cuando los ves en la playa exibiéndose todo vanidos@s, parecen hechos de goma.
Prefiero los cuerpos naturales, es decir, con su poquito de barriga, de carnecita blandita.
Además, la vida flondia es mejor. Lo que hay que hacer es compararse con la tía de la foto y asín te ves delgad@. Y volverse flondio es sumamente placentero: salir mucho a comer por ahí, comer lo que te de la gana, y eso de desayunar un pomelo dejarlo para Isabel Preysler y otras pedorras.

No digo que no haya que cuidarse, comer sano y hacer ejercicio, pero que cuando Nuria dice que está gorda, el problema no es ese, sino con quién se está comparando.

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